(EXTRACTO DE ARTÍCULOS SELECCIONADOS Y ORDENADOS POR EL AUTOR DE ESTE BLOG)
La Responsabilidad Social Corporativa es un fenómeno en auge, aunque con historia. De hecho ya se hablaba de ella en el siglo XIX en el marco del Cooperativismo y el Asociacionismo que buscaban conciliar eficacia empresarial con principios sociales de democracia, autoayuda, apoyo a la comunidad y justicia distributiva. Sus máximos exponentes en la actualidad son las empresas de Economía social, por definición Empresas Socialmente Responsable. En la actualidad, los diferentes compromisos con el Medio Ambiente y ciertos sectores de la sociedad menos favorecidos, han impulsado actividades empresariales relacionadas con este campo.
1.– La dificultad de su definición: La Responsabilidad Social Empresarial o Responsabilidad Social Corporativa no tiene una definición al uso, dada la diversidad de campos que abarca, por lo que hay que recurrir a los Organismos e Instituciones que las controlan para obtener una idea de su ámbito. La responsabilidad social corporativa (RSC), también llamada responsabilidad social empresarial (RSE), puede definirse como la contribución activa y voluntaria al mejoramiento social, económico y ambiental por parte de las empresas, generalmente con el objetivo de mejorar su situación competitiva y valorativa y su valor añadido. El sistema de evaluación de desempeño conjunto de la organización en estas áreas es conocido como el triple resultado.
La responsabilidad social corporativa va más allá del cumplimiento de las leyes y las normas, dando por supuesto su respeto y su estricto cumplimiento. En este sentido, la legislación laboral y las normativas relacionadas con el medio ambiente son el punto de partida con la responsabilidad ambiental. El cumplimiento de estas normativas básicas no se corresponde con la Responsabilidad Social, sino con las obligaciones que cualquier empresa debe cumplir simplemente por el hecho de realizar su actividad. Sería difícilmente comprensible que una empresa alegara actividades de RSE si no ha cumplido o no cumple con la legislación de referencia para su actividad.
Así, la propuesta en 2005 por el Foro de Expertos en RSE constituido en el seno del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales define a la RSC como “La responsabilidad social de las empresas es, además del cumplimiento estricto de las obligaciones legales vigentes, la integración voluntaria en su gobierno y gestión, en su estrategia, políticas y procedimientos, de las preocupaciones sociales, laborales, medioambientales y de respeto a los derechos humanos que surgen de la relación y el diálogo transparentes con sus grupos de interés, responsabilizándose así de las consecuencias y los impactos que se derivan de sus acciones”.
Por su parte, para la Organización Internacional del Trabajo (OIT) la responsabilidad social de la empresa es el conjunto de acciones que toman en consideración las empresas para que sus actividades tengan repercusiones positivas sobre la sociedad y que afirman los principios y valores por los que se rigen, tanto en sus propios métodos y procesos internos como en su relación con los demás actores. La RSE es, así, una iniciativa de carácter voluntario.
2. - Entonces, ¿Cuándo una empresa es Socialmente Responsable? Una empresa es socialmente responsable cuando responde satisfactoriamente a las expectativas que sobre su funcionamiento tienen los distintos grupos de interés: trabajadores, clientes, proveedores, accionistas y el entorno ecológico y social. En definitiva se trata de una gestión de la empresa que respeta a todos sus grupos de interés y que debe formar parte de la gestión cotidiana de la toma de decisiones de la empresa; de ahí la importancia de que tanto los órganos de gobierno como la dirección de las empresas asuman la perspectiva de la RSE.
3. – Si una empresa socialmente responsable se enmarca en el ámbito de Desarrollo Sostenible… ¿Qué es entonces, Desarrollo Sostenible?
El concepto de desarrollo sostenible fue definido por primera vez en 1987 por la Comisión Mundial sobre Medio Ambiente y Desarrollo de Naciones Unidas en el informe “Nuestro futuro común” como “El desarrollo que satisface nuestras necesidades presentes sin comprometer la habilidad de las generaciones futuras para satisfacer las suyas”. El informe señaló tres dimensiones del desarrollo sostenible: desarrollo económico, protección ambiental y equidad social. Por tanto, este concepto, si bien procede de la preocupación por el medio ambiente, no responde a temas fundamentalmente ambientalistas sino que abarca también aspectos económicos y sociales. La justificación del desarrollo sostenible proviene tanto del hecho de que los recursos naturales son limitados en un momento dado, como del hecho de que la actividad económica sin más criterio para la toma de decisiones que el económico produce problemas medioambientales, económicos y sociales tanto a escala local como global. Aunque esta definición es teórica y difícil de llevar a la práctica tal cual es, resulta más fácil abordarla desde las tres dimensiones del desarrollo sostenible: desarrollo económico, protección ambiental y equidad social. En esencia, el desarrollo sostenible es un proceso de cambio hacia un ideal en el que los hábitos de producción, consumo e inversión permitan que las personas, en el presente y en el futuro, disfruten de las condiciones materiales, sociales y ambientales que les permitan acceder a una existencia digna y a una mejor calidad de vida.
4. - ¿Qué elementos básicos identifican a una RSC?
Para que las decisiones y actuaciones sean consideradas parte de la actividad socialmente responsable de la empresa, deben incluir, por lo menos, lo siguiente:
- Servir a la sociedad con productos útiles y en condiciones justas.
- Crear riqueza de la manera más eficaz posible.
- Respetar los derechos humanos con unas condiciones de trabajo dignas que favorezcan la seguridad y salud laboral y el desarrollo humano y profesional de los trabajadores.
- Procurar la continuidad de la empresa y, si es posible, lograr un crecimiento razonable.
- Respetar el medio ambiente evitando en lo posible cualquier tipo de contaminación minimizando la generación de residuos y racionalizando el uso de los recursos naturales y energéticos.
- Cumplir con rigor las leyes, reglamentos, normas y costumbres, respetando los legítimos contratos y compromisos adquiridos.
- Procurar la distribución equitativa de la riqueza generada.
5. – La RSC en España
En España, la RSC tiene su origen a finales de los años 90 a través de la Asociación de Instituciones de Inversión Colectiva y Fondos de Pensiones (INVERCO) que introduce el concepto de Inversión Social Responsable, siguiendo las tendencias mundiales de RSC, para poder incluir empresas españolas en las carteras de determinados fondos de inversión y de otros productos éticos financieros. Asimismo, la creciente internacionalización de las empresas españolas provocó que la sociedad se preocupara por el comportamiento de estas empresas fuera del país.
Por otra parte, se han constituido varias entidades e iniciativas nacionales especializadas en RSC, que están contribuyendo a la creación y difusión de una cultura responsable en el tejido empresarial español, como la Fundación Empresa y Sociedad, la Fundación Ecología y Desarrollo (ECODES), la Fundación Entorno, Forética , Responsables.biz o el Observatorio de RSC.
La publicación del Libro Verde la la UE en el 2001 y la del Libro Blanco del Congreso de los Diputados en 2006 son claros ejemplos del compromiso de las instituciones públicas con la RSC. El Libro Verde de la UE es un documento en el que la Comisión Europea expone a lo largo de seis capítulos su propuesta de estrategia de promoción de la RSC en cada uno de sus aspectos, para así fomentar un marco europeo para la responsabilidad social de las empresas.
La ‘Ley de Dependencia’, la ‘Ley de Igualdad’, el ‘Plan Concilia’, la incorporación de cláusulas sociales en las contrataciones públicas, el Código del Buen Gobierno para el Gobierno de España y el código de transparencia de las sociedades mercantiles elaborado por la Comisión Nacional del Mercado de Valores, son claros ejemplos de la importancia que este concepto está tomando también en el ámbito institucional.
La responsabilidad social corporativa está aun dando sus primeros pasos en España, pero ya es un hecho que en la actualidad son pocas las empresas que cotizando en Bolsa, no hayan puesto en marcha alguna iniciativa de RSC. Algunos ejemplos recientes de empresas concienciadas con las prácticas de RSC son:
- Caja Madrid, invirtió durante 2006 más de 192 millones de euros en acciones de responsabilidad social y tiene previsto para este año aumentar esta cifra hasta 226 millones. Entre sus proyectos destacan los dedicados a vivienda social, programas de conciliación de vida familiar y profesional para sus empleados, financiación de proyectos medioambientalmente positivos como el sector de la energía eólica o plantas de tratamiento de residuos.
- Banco Santander, por su parte, invirtió el pasado año un total de 106 millones de euros, dedicados especialmente a planes y proyectos de educación primaria y universitaria, y de acción social y cultural en España e Iberoamérica, además de proyectos dirigidos a incentivar la participación de empleados y clientes apoyando actividades en el ámbito social, cultural y medioambiental.
- La Caixa, por su parte, dedicó durante el último año casi 70 millones a obra social, especialmente dedicados a la integración laboral de los colectivos más desfavorecidos, como discapacitados físicos, inmigrantes, además de ayudas a ancianos, becas y operaciones de microcréditos. Desde la entidad, afirman que la inversión en obra social se verá aumentada en este año en un 19 por ciento llegando a los 80 millones de euros.
- BBVA es otra de las entidades bancarias que mayor inversión dedican al RSC. A través de la Fundación BBVA para las Microfinanzas aportó el pasado año 200 millones de euros a proyectos dedicados al desarrollo económico-social de las personas, grupos y sociedades más desfavorables mediante préstamos de pequeño importe a personas de muy bajos ingresos, con dificultad de acceso a los servicios bancarios tradicionales, otorgados con el objeto de financiar pequeños negocios y proyectos laborales que permitan generar ingresos y mejorar sus condiciones de vida.
- Iberia, por su parte, dedica sus inversiones de RSC a la concienciación medioambiental mediante cursos a sus empleados y ‘bautizando’ sus nuevas naves con nombres de especies en peligro de extinción. También cuentan con una ONG propia para la integración y ayuda a los discapacitados: La Asociación de Empleados de Iberia Padres de Minusválidos (AEIPM), de los cuales, cerca de 250 se encuentran actualmente en la plantilla de la compañía. Además, durante el pasado año se donaron cerca de 6,5 millones de euros a diversas ONG entre las que se encuentran: Cruz Roja ‘Crecer Jugando’, Bomberos en Acción, entre otras.
- Telefónica se posiciona como una de las empresas españolas más punteras en lo referente a RSC. Durante el pasado año invirtió 55 millones de euros en formación para sus trabajadores entre los que se encuentran más de 1.400 discapacitados. En lo referente al Medio Ambiente, según el informe anual publicado por la empresa, los planes de eficiencia de la compañía evitaron la tala de 46.000 árboles y el ahorro de más de 250 millones de litros de agua.
- Alcampo, durante 2006 se ha centrado en la infancia y en las personas con discapacidad, y ha promovido iniciativas solidarias en colaboración con la Fundación Iuve, Fundación ‘Crecer Jugando’, Fundación Juan XXIII, Intermon Oxfam, la Asociación de Niños con Cáncer (Afanoc), Save the Children y FAO-Telefood, además de recogidas de juguetes y de centros ocupacionales y centros especiales de empleo con los que colabora empleando a personas con discapacidad, ya que elevó al 2,9 por ciento número de empleados que sufren algún tipo de discapacidad.
- Inditex, por su parte, ha dedicado la mayor parte de su inversión a proyectos energéticos y medioambientales, invirtiendo 70 millones de euros en un plan, que en un plazo de cuatro años, busca reducir en un 20 por ciento el gasto en los establecimientos que comercializan sus marcas haciendo que la mitad de la energía utilizada provenga de fuentes renovables mediante la implantación de 150.000 metros cuadrados de placas solares fotovoltáicas. También cambiará toda su flota de transportes logísticos por otra que utilice carburantes biodiésel.

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Magnífico artículo, felicidades. Pero no nos engañemos, la Responsabilidad Civil Corporativa va más lejos que el márketing social y los nuevos inventos de los consultores de empresas para mantener su actividad; incluso va más lejos que el Global Commitment de las Naciones Unidas desarrollado en España a través del Instituto de Empresa. Si bien es cierto que la divulgación y defensa de la RSC es conveniente y que invertir en ello contribuye a incrementar la notoriedad y simpatía de las grandes empresas como las que se expone en el artículo, lo verdaderamente importante es la REVOLUCIÓN ETICA SOCIAL, el cambio de valores en los individuos, y entre ellos en los empresarios, para sustituir el egoismo lucrativo que nos ha guiado en el desarrollo por la toma de acciones conducentes a dejar a nuestros descendientes un planeta y un sistema mucho mejor de la cagada que se ha hecho en el siglo XX.
Un abrazo.